El dolor  es una manifestación de que algo ocurre en nuestro cuerpo y aunque los que hemos pasado por los mismos síntomas una y otra vez sabemos que los dolores de espalda pueden deberse a varias cuestiones e incluso manifestarse sin motivo aparente, lo más inmediato es proceder a calmar esos sintomas de dolor, y como decíamos al principio, la aplicación de calor local es buen remedio ya que este produce una dilatación de los vasos sanguíneos tanto en la zona que recibe el calor como en los tejidos adyacentes aportando un bienestar casi inmediato.

 

El calor local que proporciona una manta eléctrica o una almohada cervical eléctrica aporta numerosos beneficios siempre que se aplique de forma correcta ya que hay que tener en cuenta que el calor aplicado localmente disminuye la sensibilidad al dolor, y que no debe aplicarse sobre zonas inflamadas.

 

La aplicación del calor es un buen analgésico local que consigue calmar el dolor en cuestión de minutos y esa es la razón de que los facultativos recomienden calor local y reposo cuando aparece una lumbagia o un dolor de espalda o cuello.

 

Utilizar una  almohada cervical o una bolsa de agua caliente ante un inminente dolor de lumbares o de cervicales aliviará y calmará el dolor, aunque siempre hay que acudir al médico puesto que es él quien debe recetarnos los medicmentos necesarios para la patología que nos diagnostique.

 

Como siempre, unos buenos hábitos de vida saludables contribuirán a mejorar nuestro estado de salud y a llevar mejor el día a día.