Hay que aclarar que tanto el frío como el calor disminuyen el espasmo muscular, pero actúan de manera muy distinta sobre el metabolismo muchas veces sus efectos son opuestos.

 

¿Entonces frío o calor?

Al aplicar calor en la zona dolorida lo que hacemos es aumentar la temperatura favoreciendo la relajación del músculo pero también aumenta el flujo sanguíneo y por tanto favorece la curación.

 

Si aplicamos hielo o gel frío conseguiremos será que disminuya el flujo sanguíneo y al mismo tiempo disminuirá el edema y la inflamación, de manera que el músculo también se relajará y el dolor disminuirá. 

 

El gel frío no se debe aplicar sobre heridas y mucosas, pero resulta muy beneficioso en los siguientes casos:

 

Torceduras, esguinces, lesiones deportivas.

Cuello, hombro y dolor de espalda.

Quemaduras solares leves.

Dolores derivados del estrés y/o la tensión muscular.

Dolor reumático.

 

Basta una sencilla aplicación de gel frío sport cold  sobre la zona dolorida para notar un alivio inmediato, por lo que está Indicado tanto para la práctica del deporte como para tenerlo en casa y aliviarnos cuando lo necesitemos.