Cubre escayola

Todos los que hemos tenido un brazo vendado o escayolado nos hemos preguntado porque el material con el que nos protegen no es impermeable.La razón hay que buscarla en la costumbres y es que desde hace cientos de años a las personas que se rompían un hueso se les inmovilizaba atando unas tablillas alrededor, pero esto requería que el paciente guardara el mas absoluto reposo para que los huesos volvieran a unir, y aunque las tablas eran suficientemente rígidas, los vendajes con los que se sujetaban al cuerpo no podían apretarse demasiado para no ocasionar gangrena.

 

Así surgió la costumbre de enyesar la parte del cuerpo que se quería inmovilizar.

 

En antiguas civilizaciones como la Romana, ya se conocían las propiedades del aljez, la piedra del yeso, aunque por aquel entonces su uso estaba destinado a la construcción, aunque por sus propiedades, los médicos comenzaron a utilizarlo para inmovilizar las tablillas alrededor de las extremidades en lugar de utilizar tiras de tela.

 

El yeso es sulfato de calcio deshidratado y la adición del agua lo convierte en un material fuerte y duro, así que a pesar de que la química ha avanzado y hoy en día hay materiales sintéticos mucho mas cómodos de utilizar que el yeso, prácticamente en todos los hospitales se usan las vendas de yeso para crear las escayolas.

 

Para que la escayola o yeso permanezca rígida no se puede añadir agua o líquidos a la mezcla endurecida, así que la única forma de salvaguardar la escayola del agua es protegiéndola integralmente.

Protector de escayola

 

Como remedio casero lo de usar una bolsa de plástico de las del supermercado para proteger una escayola parece una solución de supervivencia más que una opción recomendable, ya que este viejo truco deja mucho que desear por varias razones, y la primera de ellas es que este tipo de bolsas no garantiza la impermeabilización de la escayola, ya que son de plástico muy delgado y muchas bolsas tienen pequeños agujeros o perforaciones sobre todo en las soldaduras térmicas de la parte de abajo de la bolsa.

 

El agua se filtra y cuela por cualquier minúsculo agujero de la bolsa así que este remedio casero no merece la pena porque en el caso de que entre agua a la escayola aunque sea una mínima cantidad, la firmeza de la escayola no será la misma que si permanece seca.

 

La mejor manera de proteger los pies escayolados,  y por supuesto las manos, es utilizar un cubre escayola que está diseñado precisamente para proteger la parte de nuestro cuerpo que tenemos escayolada.

 

Con el protector de escayolas podemos proteger el pié o el brazo sin renunciar a una reconfortante ducha y sin tener que probar remedios que pueden resultar peor que enfermedades.