Tomar una sauna facial es verdaderamente fácil ya que esto se hace precisamente con un aparato al que valga la redundancia se le llama sauna facial por estar específicamente diseñada de forma anatómica para la cara de una persona y para generar vapor de baja intensidad que contribuye a mejorar la piel del rostro.

 

Una sauna facial es tan sencilla de utilizar que todo el que tiene la oportunidad de conocerla y conocer tambien los beneficios que aporta, enseguida querrá tomar saunas faciales de vez en cuando, y si estas se toman de forma periódica, la dermis querdará mucho más límpia de lo que queda cuando lavamos la cara por los procedimientos habituales; es decir, que quedará mucho más límpia con el vapor que con el agua.

 

Tratamiento de belleza

 

Está bien realizar un tratamiento de belleza sin moverse de casa, y con la seguridad de que el resultado va a notarse en pocas semanas, ya que el vapor de esta mini sauna dilata los poros de forma suave y poco agresiva al tratarse de vapor controlado.

 

Nuestra epidermis  acumula una serie de partículas invisibles que se depositan en los poros y que por mucho que nos lavemos la cara no podemos eliminar, pero que no se resisten al vapor de la sauna facial que consigue eliminarlas proporcionando una limpieza muy diferente a la que se logra con agua y jabón.

 

Por tanto la sauna rejuvenece la piel y destapona los poros, facilitando una correcta ventilación e hidratación que contribuye al rejuvenecimiento de la piel, en este caso la del rostro que es la mas expuesta al exterior.

 

Algunos estudios revelan que las saunas contribuyen a bajar de peso, pero esto no es del todo cierto ya que lo único que se pierde en las saunas es agua, aunque es cierto que las saunas incluso la sauna facial, contribuye a quemar calorías debido a la sudoración de la piel , y aunque no nos haga perder grasa ni fortalecer los músculos, si que eliminará unas cuantas calorías y nos mantendrá sobre todo relajados.