La idea de fabricar un bidé portatil no es nueva, ya que los primeros bidés eran portátiles precisamente porque se idearon para lugares donde no existian canalizaciones de agua ni desagües, así que eran simples palanganas con soporte.

 

Hoy en día los cuartos de baño completos tienen bidés, pero también hay hogares que deciden quitar el que hay por la costumbre de utilizar la ducha.

 

En las casas donde no hay bidé se puede improvisar uno con un bidé portátil para inodoro que por su sencillez y forma se coloca en cuestión de segundos encima de la taza del vater.

 

Este tipo de bidét portátil es seguro (ya que descansa sobre la taza del wc) y muy práctico, sobre todo si tenemos que asear a personas mayores que no pueden ni meterse en la bañera ni permanecer de pié en la ducha, puesto que aunque hay asientos y taburetes para ducha, algunas personas muy mayores no pueden tomar una ducha siempre que la situación la requiera, mas que nada por todo el preparamiento que lleva una persona con movilidad reducida.

 

Al tener un tamaño tan reducido se puede llevar a una egunda residencia cuando sea necesario, y dejarlo en un rincón del baño para instalarlo cuando lo necesitemos.  

 

Por supuesto que el bidét portátil está fabricado en plástico resistente que además se limpia con agua y con cualquiera de los productos que utilizamos para limpiar los cuartos de baño.