Cuando una persona está impedida necesita tener un cuidador a su lado para facilitarle en todo momento el aseo personal, la comida y bebida y por supuesto el traslado de una estancia a otra.

 

Cuando se trata de mover en la cama a una persona, no resulta fácil a no ser que se conozcan las técnicas necesarias, pues en caso contrario resulta casi imposible, pero todas estas tareas pueden realizarse con ayudas mecánicas como las grúas ortopédicas que facilitan la movilización del paciente y consiguen levantarlo sin esfuerzo impidiendo que  la columna vertebral, la cadera o las piernas tengan que soportar el peso del cuerpo.

 

Por tanto, el uso de la grúa de traslado de enfermos permite que un solo cuidador maneje al paciente de manera cómoda y segura, ya no solo durante los traslados a otra habitación, sino también a la hora de levantarlos de la cama, sentarlos, asearlos o limpiar la habitación.

 

Con estas grúas ortopédicas, el paciente queda suspendido mediante un arnes que lo mantiene seguro en todo momento y que puede manejarse por la misma persona que opere la grúa puesto que no lleva mecanismos complicados.