Existe la creencia generalizada que estos aparatos solo se utilizan en verano debido a la sequedad del ambiente, pero la realidad es que los humidificadores de ambiente pueden usarse en cualquier época del año ya que a pesar de que en verano hace mucho más calor, en invierno es posible que nuestra casa tenga menos humedad.

 

Sin entrar en tecnicismos no está mal recordar que el nivel de humedad del aire aire se debe al vapor de agua que se encuentra presente en la atmósfera.

 

Por atnto es posible que en verano pudieramos tener un nivel de humedad superior al del invierno por el mero hecho de que con las altas temperaturas se produce una mayor evaporación del agua.

 

El aire caliente admite más vapor de agua que el aire frío.

 

En invierno el aire está mucho más frío, y por tanto admite bastante menos vapor de agua que el aire más cálido, así que el mito de que en invierno hay más humedad es completamente falso.

 

Lo que ocurre es que en invierno llueve más que en verano, y por tanto es posible que haya más humedad en el ambiente, pero en un ambiente seco necesitaremos "añadir" la humedad que falta hasta llegar a la cifra ideal.

 

El calor de las calefacciones, las estufas y los calefactores resecan el aire de las viviendad por debajo de los límites recomendados, así que en estos casos tendremos que poner el humidificador para reponer la humedad ambiental y evitar que el aire saco nos produzca picores en los ojos o irritación de las vías respiratorias y mucosas entre otras cosas.