Desde hace décadas los colchones venían con unas etiquetas cosidas donde indicaba que esa era la cara de invierno y la otra la de verano, pero aparentemente las dos caras eran exactamente iguales, así que aunque mucha gente intentaba buscarle la lógica y encontrar alguna difrencia entre la cara de invierno y la cara de verano, la realidad es que ambas caras eran exactamente iguales, el colchón constaba de un núcleo y estaba revestido de igual forma por ambas partes.

 

Las etiquetas de los colchones estaban ahí solamente para recordarnos que le dieramos la vuelta al colchón cada seis meses, pero no para estar mas frescos en verano y mas calentitos en invierno, sino para que el colchón durara mas tiempo, ya que es lógico que al usar las dos caras alternativamente es menos frecuente que se deforme con el peso ya que de esta manera es como si tuvieramos dos colchones.

 

Cuidado de los colchones viscoelásticos

 

En los colchones con material viscoelástico hay que verificar si hay una cara superior o son las dos iguales, de manera que quede en la parte de arriba el material viscoelástico que será donde descansemos.

 

Si solamente tiene una cara viscoelástica, no es necesario que le demos la vuelta para ponerlo boca abajo, pero si que lo giremos poniendo la parte de la cabeza a los pies cada 3 o 4 meses, de manera que el colchón vaya rotando para que el desgaste sea mas proporcional y de esta menra se propolkgue la vida del colchón viscoelástico.

 

Es importante que de vez en cuando ventilemos bien el colchón

 

Cada cierto tiempo conviene airear el colchón para evitar la condensación de humedad, pero no es conveniente exponer el colchón al sol, sino simplemente dejar la cama sin hacer mientras se ventila la habitación. Lo ideal es poder ventilar a diario pero si no fuera posible, al menos una vez a la semana aprovecharemos para dejar el colchón al descubierto durante unas horas mientras se airea junto con la habitación.

 

En colchones no desenfundables no hay que  humedecer o mojar los tejidos o la tapicería del equipo y hay que seguir las instrucciones del fabricante para limpiar el colchón con productos adecuados.

 

No conviene exponer el colchón a altas temperaturas, así que hay que tener cuidado con las bolsas de agua caliente e incluso con las mantas eléctricas con altas temperatura ya que la exposición constante y desmedida a fuentes extremas de calor puede afectar de manera negativa al material del colchón.

 

Tampoco procede colocar el colchón sobre un somier de muelles o de malla metálica, ya que esta base se clavará sobre el material del colchón de la misma manera que lo haría un objeto punzante, y a la larga terminaría por romper o estropear la base.

 

Por último es importante utilizar el colchón de manera racional, no ponerse de pie sobre el para no deformarlo y por supuesto no dejar que los niños salten sobre él.