Incluso a las personas sanas les es dificil adoptar otras posturas en la cama que no sea la de estar tumbados, precisamente aunque el colchón es una plataforma flexible, la base suele ser rígida.

 

Los colchones generalmente descansan sobre un canapé o sobre un somier, aunque estos últimos pueden ser de muelles o lamas, en anbos casos flexibles para que la espalda se nos adapte algo mejor al colchón.

 

Aunque en ocasiones hayamos intentado sentarnos en la cama pegando la espalda al cabezal, segúramente habremos tenido la necesidad de colocar un cojín en la zona lumbar, pero lastimosamente en poco tiempo parece que el colchón nos engulle y arrastra hacia abajo, con lo cual permanecer sentados se convierte en algo verdaderamente difícil.

 

La solución para poder sentarnos en la cama

 

Con la aparición de los somieres articulados, es posibe adoptar varias posturas en la cama, entre ellas la de podernos sentar para comer o ver la televisión, y esto es posible gracias a que el somier está formado por partes independientes y por tanto puede plgarse o articularse de manera que quede la zona de la cabeza más levantada que la de los piés.

 

Pero esto no es todo, ya que para impedir que nos escuramos hacia abajo, al tiempo que el somier nos levanta la espalda, la otra parte del somier se levanta levemente para que nuestras piernas puedan estar algo levantadas y de esta manera impedir que se desplacen.

 

La articulación del somier dijéramos que se comporta como una base rígida partida en varias partes que pueden plegarse hacia arriba adoptando varias posturas, por lo que también podemos colocarlo en una posición que nos mantenga acostados con las piernas levantadas o cualquier otra que nos indique el especialista.