A estas vacaciones termales pueden optar los pensionistas por jubilación o incapacidad; pensionistas por viudedad mayores de 55 años; y los mayores de 60 años que sin haberse jubilado estén cobrando el desempleo, y por supuesto todos los mayores de 65 años aunque no estén jubilados.

 

 

De todas formas, conviene informarse en las oficinas del Imserso o en las agencias de viajes y entidades colaboradoras de ete programa.

 

Actividades físicas

 

Aunque se trata de un turismo termal, dentro de los balnearios se llevan a cabo actividades encaminadas a fomentar el ejercício, y son muchos los que acuden y se llevan algún aparato que les permita hacer ejercício, como los pedaleadores para mover las piernas, o mejor aún la máquina de andar sentado con la que podrán seguir ejercitando los pies y piernas tal como lo hacen en casa, puesto que pueden hacer ese ejercício en las habitaciones de los balnearios.

 

 

Los turnos del Programa Termal tendrán una duración de 10 o 12 días  en régimen de pensión completa y comenzarán en el mes de febrero, aunque habrá turnos hasta diciembre de este mismo año  y como siempre, las solicitudes de plazas pueden presentarse personalmente o por correo postal en los Centros de Mayores, en las Direcciones Territoriales del Imserso y en los centros que designen los órganos de las Comunidades Autónomas o a través de la web www.termalismosocial.es

 

Para lka adjudicación de las plazas se valoran varias cuestiones como los ingresos de los solicitantes, las plazas libres en el balneario elegido, el grado de necesidad del tratamiento termal, la edad del solicitante y también si lo han solicitado en años anteriores.

 

Como complemento al disfrute termal, estas vacaciones incluyen el reconocimiento médico de cada participante, con el fin de administrar un tratamiento adecuado a cada uno de los participantes.